El Kitsch vasco
Ya hay Ikea en Barakaldo, y todo los fines de semana petao de gente. Pero el kitsch vasco sigue presente en las vidas de los habitantes de Euskadi. La decoración simbólica de la política vasca tampoco puede despegarse del tópico.
Hasta el momento, el sumum era la musiquilla de Patxilopez.com, txistus y txalapartas en alegre melodía sobre el Flash rojo, verde y blanco.
Pero la marca la ha superado Ibarretxe con sus fondos de pantalla. El del petirrojo, enternecedor.

Y este hisopo o consolador o gadget para bailes folclóricos, también:

